Casa de Carriego en Revista Gente (fragmento - c.1976)
Carriego
"Se nos confía que nuestro Evaristo Carriego nació en 1883, el 7 de mayo, y que rindió el tercer año del nacional y que frecuentaba la redacción del diario La Protesta y que falleció el día 13 de octubre del novecientos doce, y otras puntuales e invisibles noticias (...) Yo pienso que la sucesión cronológica es inaplicable a Carriego, hombre de conversada vida y paseada. Enumerarlos, seguir el orden de sus días, me parece imposible. (...) Literariamente, sus juicios de condenación y de elogio ignoraban la duda. Era muy alacrán: maldecía de los más justificados nombres famosos con esa evidente sinra-zón (...) y ver cómo sigue...
(...) llegar a Bulnes vivía la familia Garmendia, y en la esquina de Honduras y Soler, muy cerca de la casa de la familia Silva, se levantaba la farmacia Doucont. Entre la farmacia y la casa de los Carriego vivía Mateo Ruiz Díaz. Eran los únicos vecinos. Con el correr de los años la calle fue transformándose. Lo que era una huella de carros se había ensanchado ahora y lucía flamantes veredas, árboles recién plantados y casas bajas recién pintadas.
El otoño, muchachos.
Ha llegado sin sentirlo siquiera,
lluvioso, melancólico, callado.
El familiar bullicio de la acera
tan alegre en las noches del verano
se va apagando a la oración.
La gente abandona las puertas más temprano.
Las abandona silenciosamente...
El patio: lugar de inspiración al que se asomaba la bohardilla del poeta. Siguen allí las macetas rojas, los malvones y las baldosas rotas, pequeñas trampas anegadas.
Clemencia Salmerón, otra habitante: "Pues verá usted, como nosotros no le conocimos, nos da lo mismo que entrara por esta misma puerta o no. Ahora quieren hacer un museo."
La penúltima puerta de la casa da una cocina. Alguna vez hubo un fogón de leña. Sobre el marco de la puerta una llave de luz añora otros tiempos, cuando era usada para iluminar los últimos juegos de los niños.
¡Qué modo de llover! Furiosamente
en el techo de zinc el aguacero tamborilea sin cesar.
Lo grave es que se llueve aquí peor que afuera,
y hay para rato, es natural...
Quién sabe cómo diablos se ha abierto esta gotera.
Los "inquilinos de Carriego" admiten con fastidio que se los llame así. Desde hace muchos años los únicos cuatro habitantes de la casa han compartido sus vidas amparados (y desamparados) por la sombra de Carriego.
Blue Monday (el día que se me fue la melancolía)
Melancolía I - Durero (1514)
La bilis negra ya no está.
Le encontré la explicación:
descubrí, desvelé, el motivo
y se me fue esa tristeza sutil
crónica que no entendía.
Ahora sí puedo ser alegre
en serio, sabiendo de qué
se trata la bilis negra.
El problema no era mío
sino que me hicieran creer
que yo era el problema...
Hoy es considerado "Blue Monday"
para concientizar sobre la Melancolía.
"Ragebait" and Anger
how to process it:
Laberinto de amor - Leopoldo Marechal (1936)
En un anochecer, al oriente, mi duelo
buscaba por amor las figuras del cielo,
pues ya temía el alma su peligrosa ruta,
el sol en la Balanza y el otoño sin fruta.
Lejos de tu verdor aguerrido, Esperanza,
y de las rumorosas provincias de la danza;
sordo a los timbaleros y a sus muchos timbales
yo recorría el prado, con mis tres animales:
al frente la pantera de acerado riñón;
siguiendo mis pisadas, la loba y el león.
Porque temía el alma su grande soledad
rasgó su vestidura, se fue de la ciudad:
atravesó la puerta de los Bueyes, corría
desnuda y escupiendo los sabores del día,
en un anochecer, al oriente. Si el llanto
fue su virtud primera, no lo dirá mi canto.
Y, mi mano pobre, alzaba mi corazón al Este,
mendigando no sé qué moneda celeste,
cuando mi Consejero, perdido enhoramala,
volvió por el sendero de la escala y del ala,
con su manto de gala y el halcón forastero
que no mueve las plumas en el canto primero.
Detuvo su caballo. Me dice:
"Fiel amigo,
¿qué imploras a la noche, con lengua de mendigo?
"Amigo fiel, responde si hallaste a mediodía
los puentes y caminos de la melancolía;
"o si has medido el mundo con tu compás, y cierra
tu mano el espinoso tratado de la tierra;
"que así lo anuncian tu desaliño tremendo
y tu frente nublada, sobre el puño cayendo."
Le respondí:
"Señor amoroso, no es vano
pesar el de la frente que se rinde a la mano:
"si prometió el verano y el otoño no miente,
al hueco de la mano va la fruta y la frente.
"Señor, ¡bien reconozco tu línea de jacinto,
tu lengua numerosa, lás armas en tu cinto!
"Por este Laberinto, llevado de tu prosa,
dejé, mal caballero, nobleza, risa y rosa;
"y es tanta mi pobreza, que dudo si sabría
darme la noche aquello que me ha robado el día."
De todo laberinto se sale por arriba - Leopoldo Marechal (1948)
Un cielo púrpura y rosa cubre
la sábana de Dios
mientras el sol naranja rabioso
se suicida en el oeste.
Llueven pedacitos de muerte por todos lados.
Desde lo alto de mi piedra un gato negro
clava su mirada rubia sobre el pozo
en donde algunas vez vivieron
mis grises y dilatados ojos.
Con filosofía y altivez
parece inspeccionar
cada recoveco de mi alma
atrapada allí Abajo,
donde nada vive sin morir primero.
El hueco en mi boca espera aquel grito sordo
que espante a la bestia
como el rayo aguarda al trueno
con paciencia de hormiga.
Será en vano; esa voz hace tiempo que no llega.
Acurruco el coraje
y acaricio la idea de cerrar la vida.
Tan sólo un parpadeo
para despegarme de los huesos
que me aprisionan bajo tierra
y volver al agua, allá Arriba.
Tan sólo un parpadeo
para regresar a la no vida.
Tan sólo un parpadeo
para volver a ser pez.
De todo laberinto se sale por Arriba (“Adán Buenosayres” de Leopoldo Marechal, 1948)
La forma de la espada - Jorge Luis Borges (en Ficciones, 1944)
12 Angry Men - Dir: Sidney Lumet (1957)
No podemos vivir eternamente - Antonin Artaud (1974)
No podemos vivir eternamente
Y si todavía quedan prejuicios
“el deber”
digo bien
EL DEBER
del escritor, del poeta, no es ir a encerrarse cobardemente en un texto,
para sacudir
para atacar
al espíritu público
si no
¿para qué sirve?
¿Y para qué nació?
Henry Beston
“It is only when we are aware of the earth and of the earth as poetry that we truly live.”
― Henry Beston
John Berryman
"You should always be trying to write a poem you are unable to write, a poem you lack the technique, the language, the courage to achieve. Otherwise you're merely imitating yourself, going nowhere, because that's always easiest.”
― John Berryman






