"Hay personas miserables
en todos los rubros"
me dijo un poeta
en mi adolescencia.
Nunca más me olvidé
de esa frase.
"Hay personas miserables
en todos los rubros"
me dijo un poeta
en mi adolescencia.
Nunca más me olvidé
de esa frase.
Américas purísimas,
tierras que los océanos
guardaron
intactas y purpúreas,
siglos de colmenares silenciosos,
pirámides, vasijas,
ríos de ensangrentadas mariposas,
volcanes amarillos
y razas de silencio,
formadoras de cántaros,
labradoras de piedra.
Y hoy, Paraguay, turquesa
fluvial, rosa enterrada,
te convertiste en cárcel.
Perú, pecho del mundo,
corona
de las águilas,
existes?
Venezuela, Colombia,
no se oyen
vuestras bocas felices.
Dónde ha partido el coro
de plata matutina?
Sólo los pájaros
de antigua vestidura,
sólo las cataratas
mantienen su diadema.
La cárcel ha extendido
sus barrotes.
En el húmedo reino
del fuego y la esmeralda,
entre
los ríos paternales,
cada día
sube un mandón y con su sable corta
hipoteca y remata tu tesoro.
Se abre la cacería
del hermano.
Suenan tiros perdidos en los puertos.
Llegan de Pennsylvania
los expertos,
los nuevos
conquistadores,
mientras tanto
nuestra sangre
alimenta
las pútridas
plantaciones o minas subterráneas,
los dólares resbalan
y
nuestras locas muchachas
se descaderan aprendiendo el baile
de los orangutanes.
Américas purísimas,
sagrados territorios,
qué tristeza!
Muere un Machado y un Bautista nace.
Permanece un Trujillo.
Tanto espacio
de libertad silvestre,
Américas,
tanta
pureza, agua
de océano,
pampas de soledad, vertiginosa
geografía
para que se propaguen los minúsculos
negociantes de sangre.
Qué pasa?
Cómo puede
continuar el silencio
entrecortado
por sanguinarios loros
encaramados en las enramadas
de la codicia panamericana?
Américas heridas
por la más ancha espuma,
por los felices mares
olorosos
a la pimienta de los archipiélagos,
Américas
oscuras,
inclinada
hacia nosotros surge
la estrella de los pueblos,
nacen héroes, se cubren
de victoria
otros caminos,
existen otra vez
viejas naciones,
en la luz más radiante
se traspasa el otoño,
el viento se estremece
con las nuevas banderas.
Que tu voz y tus hechos,
América,
se desprendan
de tu cintura verde,
termine
tu amor encarcelado,
restaures el decoro
que te dio nacimiento
y eleves tus espigas sosteniendo
con otros pueblos
la irresistible aurora.
"On a summer day in 1989, Van Morrison and Bob Dylan met up in Greece and brought their acoustic guitars to the place in Athens where the ancients believed the muses lived. Philopappos Hill, traditionally known as the Hill of the Muses, rises high above the Athens Basin and has a commanding view of the Acropolis. It was June 29. Dylan had just wrapped up a European tour the night before at Panathinaiko Stadium, and Morrison was traveling with a BBC crew for an Arena documentary that would be broadcast in 1991 as One Irish Rover: Van Morrison in Performances. The two legendary singer-songwriters played 4 of Morrison’s songs: “Foreign Window” and “One Irish Rover,” above, and “Crazy Love,” below. A fourth song, “And It Stoned Me,” was apparently cut from the film, but here it is, in all it`s glory even with a false start."
Cuánta estafa puede haber...
No puedo creer cómo
(y este cómo se refiere a la forma)
cómo murió Maradona.
No puedo creer cómo
un ícono popular, murió estafado
maltratado, y sin cuidado.
Cuando fue alguien que dió tanto.
Qué injusto puede ser el estafador
hasta con alguien que ha dado todo.
Lo freak, lo extraño, lo raro
lo que hace único a cada ser.
Lo excéntrico de cada uno
es lo que más hay que rescatar,
resaltar. Porque es
tuyo nomás. No te lo pueden quitar.
No lo pueden imitar.
Es propio.
Escuchar eso que querés
que deseás fuertemente
como un fuego, solo tuyo
y quizás por miedo no lo hacés...
No conviene encajar, porque eso
sería todo lo contrario a
ser vos misma/o.
Soltáte el pelo, liberá las tensiones
y vas a darte cuenta
quién (se) reprime
y quién no.
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