Soy frágil,
no soy un dispenser.
Me corre sangre por las venas.
Tampoco soy
una máquina traga-monedas
que te da lo que le pidas.
Puedo dar
lo que me surge.
No tengo
lo que saciaría tu sed.
No soy un dispenser.
Soy una mujer.
Este poema forma parte de Sismo, mi primer libro de poemas.
Rebellion
I’m fragile.
I’m not a dispenser.
Blood runs through my veins.
Neither am I a slot machine
that gives what you ask for.
I can only give
what I feel.
I don’t have
what would satisfy
your thirst.
I am not a dispenser.
I am a woman.
No hay comentarios:
Publicar un comentario