Lo que nos salva - Martina Benitez Vibart


Leí un graffiti desde el tren.
Estoy a favor de la paz, la tranquilidad y el disfrute de lo natural,
o de cualquier placer que se pueda considerar sobrenatural.
También vivo en el mundo material: trabajo
tengo mi independencia económica y libertad de decisión.
Dicen que soy "idealista". Y sí: me considero férreamente idealista.
Creo en el poder de la voluntad y de las ideas.

Por eso, también creo en esa declaración que leí desde el tren con alegría, entre otros versos y melodías. ¿Será porque crecí escuchando lindas melodías con letras amorosas y pacíficas?
¿Será porque mi mamá no quiso que viera "Los pitufos" porque representaban a los siete pecados capitales (que yo llamaba federales en un momento)? Entre tantas otras cosas que evitó que mis hermanas, mis hermanos, y yo, consumiéramos...
¿Será porque casi no vi telenovelas para adolescentes mientras mis compañeras de curso hablaban de eso como si fuera la primicia?
Y yo ya escuchaba Queen y Los Beatles, o bandas de rock que ponían mis hermanos mayores a todo volumen, con letras que incitaban a ser un adolescente rebelde, revolucionario/a, y a cuestionar lo convencional y lo establecido.
No sé qué es lo que crece dentro de cada ser, pero creo que hay algo, una motivación personal quizás, que se mantiene a lo largo de la vida.
Es que cuando se vive para amar, el amor va a estar.
Se va a presentar. Cada día te va a acompañar.
Y cuando arrecia la confusión, es la vía más viable.
La que no afloja.
La más fuerte.
La ideal.




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