Filtraciones - Martina Benitez Vibart


En el techo del living
de mi casa
hay agua.
Escucho las gotas
cómo golpean
contra el plástico de los baldes
y de la palangana verde.

El ritmo y el ruido cambian
según la cantidad de líquido.
Se junta y cuando hay mucho
riego las plantas,
las de adentro y las de afuera.
Busca su camino
se escurre por donde pasa
y encuentra lugar
donde quedarse o fluir.

Sin agua no se podría
apagar incendios.



Planta, permanente - Martina Benitez Vibart


¿Y dónde está la guita? me preguntó ayer una amiga.
Los poderosos se la guardan, claro.
¿Quién tiene capital en este sistema perverso?
Los capitalistas, eso está muy claro.

Por suerte fui inteligente a los 18 años
y trabajé desde que pude
pero qué difícil que está…

Una de las ventajas de ser municipal
es que puedo ser humana con tranquilidad.
No tengo que andar pensando en la productividad
en términos capitalistas, ni en el plus valor
ni en el provecho económico que quieran sacar de mis ideas.
No me importa el dinero más que para comer
y sentirme bien con mis afectos como compañía en el día a día.
Me importa más la humanidad que el dinero.

Pero sé que si tuviera que trabajar en otro lugar sería muy difícil…
Las personas de trabajo free-lance están cada vez más cansadas
y salen cada vez menos. Quienes no tienen pareja, la buscan en Tinder
porque prefieren quedarse adentro para descansar más.
Tendría que cuidar ante todo, mi situación económica
cuando en realidad todo lo que necesitamos es amor (ya lo dijo Lennon)
y dárselo a nuestros seres más queridos
que iluminan los días, en esta difícil realidad
en la que parece haber cada vez menos humanidad.