Pilar - Martina Benitez Vibart


Nuestros diálogos más importantes
aparecen sin buscarlos, como esas madrugadas
cuando la despertaba por mis pesadillas
o más adelante ella me contaba sus sueños.

No escuchaba mi voz interior
dice, mientras calienta leche para el café
y pone pan a tostar.
No hay que aceptar lo inaceptable.

Observo la panza
de la primera de los seis
en compartir su obra.



Este poema forma parte de Sismo, mi primer libro de poemas.



No hay comentarios: