-Mística Artística-



domingo, 30 de noviembre de 2014

Felicidad clandestina - Por Clarice Lispector


Ella era gorda, baja, pecosa y de pelo excesivamente crespo, medio pelirrojo. Tenía un busto enorme, mientras que todas nosotras todavía éramos planas. Como si no fuese suficiente, por encima del pecho se llenaba de caramelos los dos bolsillos de la blusa. Pero poseía lo que a cualquier niña devoradora de historias le habría gustado tener: un papá dueño de una librería.
No lo aprovechaba mucho. Y nosotras todavía menos: incluso para los cumpleaños, en vez de un librito barato por lo menos, nos entregaba una postal de la tienda del papá. Para colmo, siempre era algún paisaje de Recife, la ciudad donde vivíamos, con sus puentes más que vistos. Detrás escribía con letra elaboradísima palabras como “fecha natalicia” y “recuerdos”.
Pero qué talento tenía para la crueldad. Mientras haciendo barullo chupaba caramelos, toda ella era pura venganza. Cómo nos debía odiar esa niña a nosotras, que éramos imperdonablemente monas, delgadas, altas, de cabello libre. Conmigo ejercitó su sadismo con una serena ferocidad. En mi ansiedad por leer, yo no me daba cuenta de las humillaciones que me imponía: seguía pidiéndole prestados los libros que a ella no le interesaban.
Hasta que le llegó el día magno de empezar a infligirme una tortura china. Como por casualidad, me informó de que tenía El reinado de Naricita, de Monteiro Lobato.


Era un libro grueso, válgame Dios, era un libro para quedarse a vivir con él, para comer, para dormir con él. Y totalmente por encima de mis posibilidades. Me dijo que si al día siguiente pasaba por la casa de ella me lo prestaría.
Hasta el día siguiente, de la alegría, yo estuve transformada en la misma esperanza: no vivía, nadaba lentamente en un mar suave, las olas me transportaban de un lado a otro.
Literalmente corriendo, al día siguiente fui a su casa. No vivía en un apartamento, como yo, sino en una casa. No me hizo pasar. Con la mirada fija en la mía, me dijo que le había prestado el libro a otra niña y que volviera a buscarlo al día siguiente. Boquiabierta, yo me fui despacio, pero al poco rato la esperanza había vuelto a apoderarse de mí por completo y ya caminaba por las calles a saltos, que era mi manera extraña de caminar por las calles de Recife. Esa vez no me caí: me guiaba la promesa del libro, llegaría el día siguiente, los siguientes serían después mi vida entera, me esperaba el amor por el mundo, anduve brincando por las calles y no me caí una sola vez.
Pero las cosas no fueron tan sencillas. El plan secreto de la hija del dueño de la librería era sereno y diabólico. Al día siguiente allí estaba yo en la puerta de su casa, con una sonrisa y el corazón palpitante. Todo para oír la tranquila respuesta: que el libro no se hallaba aun en su poder, que volviese al día siguiente. Apenas me imaginaba yo que más tarde, en el transcurso de la vida, el drama del “día siguiente” iba a repetirse para mi corazón palpitante otras veces como aquélla.
Y así seguimos. ¿Cuánto tiempo? No lo sé. Ella sabía que, mientras la hiel no se escurriese por completo de su cuerpo gordo, sería un tiempo indefinido. Yo había empezado a adivinar, es algo que adivino a veces, que me había elegido para que sufriera. Pero incluso sospechándolo, a veces lo acepto, como si el que me quiere hacer sufrir necesitara desesperadamente que yo sufra.
¿Cuánto tiempo? Yo iba a su casa todos los días, sin falta ni uno. A veces ella decía: Pues el libro estuvo conmigo ayer por la tarde, pero como tú no has venido hasta esta mañana se lo presté a otra niña. Y yo, que no era propensa a las ojeras, sentía cómo las ojeras se ahondaban bajo mis ojos sorprendidos.
Hasta que un día, cuando yo estaba en la puerta de la casa de ella oyendo silenciosa, humildemente, su negativa, apareció la mamá. Debía de extrañarle la presencia muda y cotidiana de esa niña en la puerta de su casa. Nos pidió explicaciones a las dos. Hubo una confusión silenciosa, entrecortada de palabras poco aclaratorias. A la señora le resultaba cada vez más extraño el hecho de no entender. Hasta que, esa mamá buena, entendió al fin. Se volvió hacia la hija y con enorme sorpresa exclamó: ¡Pero si ese libro no ha salido nunca de casa y tú ni siquiera quisiste leerlo!
Y lo peor para era mujer no era el descubrimiento de lo que pasaba. Debía de ser el horrorizado descubrimiento de la hija que tenía. Nos observaba en silencio: la potencia de perversidad de su hija desconocida, la niña rubia de pie ante la puerta, exhausta, al viento de las calles de Recife. Fue entonces cuando, recobrándose al fin, firme y serena le ordeno a su hija: Vas a prestas ahora mismo ese libro. Y a mí: “Y tú te quedas con el libro todo el tiempo que quieras”. ¿Entendido? Eso era más valioso que si me hubiesen regalado el libro: “el tiempo que quieras” es todo lo que una persona, grande o pequeña, puede tener la osadía de querer.
¿Cómo contar lo que siguió? Yo estaba atontada y fue así como recibí el libro en la mano. Creo que no dije nada. Tomé el libro. No, no partí brincando como siempre. Me fui caminando muy despacio. Sé que sostenía el grueso libro con las dos manos, apretándolo contra el pecho. Poco importa también cuánto tardé en llegar a casa. Tenía el pecho caliente, el corazón pensativo.
Al llegar a casa no empecé a leer. Simulaba que no lo tenía, únicamente para sentir después el sobresalto de tenerlo. Horas más tarde lo abrí, leí unas líneas maravillosas, volví a cerrarlo, me fui a pasear por la casa, lo postergué más aun yendo a comer pan con mantequilla, fingí no saber dónde había guardado el libro, lo encontraba, lo abría por unos instantes. Creaba los obstáculos más falsos para esa cosa clandestina que era la felicidad. Para mí la felicidad siempre habría de ser clandestina. Era como si ya lo presintiera. ¡Cuánto me demoré! Vivía en el aire… Había en mí orgullo y pudor. Yo era una reina delicada.
A veces me sentaba en la hamaca para balancearme con el libro abierto en el regazo, sin tocarlo, en un éxtasis purísimo.
Ya no era una niña más con un libro: era una mujer con su amante.

______________________________________________________
Clarice Lispector (Ucrania, 1920-Brasil, 1977)
Pertenece a Felicidad Clandestina - Traducción: Marcelo Cohen

Extraído de Lispector, Clarice: Cuentos Reunidos, Ed. Alfaguara, Madrid, 2º edición 2005, (2002)



viernes, 28 de noviembre de 2014

Poética - Joaquín Giannuzzi


La poesía no nace.
Está allí, al alcance
de toda boca
para ser doblada, repetida, citada
total y textualmente.
Usted, al despertarse esta mañana,
vio cosas, aquí y allá,
objetos, por ejemplo.
Sobre su mesa de luz
digamos que vio una lámpara,
una radio portátil, una taza azul.
Vio cada cosa solitaria
y vio su conjunto.
Todo eso ya tenía nombre.
Lo hubiera escrito así.
¿Necesitaba otro lenguaje,
otra mano, otro par de ojos, otra flauta?
No agregue. No distorsione.
No cambie
la música de lugar.
Poesía
es lo que se está viendo.


En Señales de una causa personal, 1977.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Droga - Por Juan Agustin Benitez (circa 2004)


“Hola que tal vengo a comprar droga”
“¿Para que?”
“Tengo muchos problemas y quiero olvidarlos”
“Ah si suele pasar…”
“Bueno ¿tenes o no?”
“¿Qué querés?”
“Algo bien fuerte, que me energice, me borre la memoria, y me haga disfrutar cada momento
congelarlo, y prenderlo fuego “
“Hay una cosa sola que logra algo así, amor se llama”
“Ah ¿y qué efectos tiene específicamente?”
“Es perfecto, te convertís en armonía y te quemás en llamas que te acarician en un éxtasis eterno”
“¿Y cómo se toma?”
“Bueno, lo agarrás, y en vez de tomarlo vos, se los dás a todos los demás”
“¿Cómo? No. No puede ser. ¿Vos lo probaste?”
“Sí, tomá..”


Juan Agustin Benitez
(circa 2004)




miércoles, 26 de noviembre de 2014

dijo Jim Morrison...


“The most important kind of freedom is to be what you really are. You trade in your reality for a role. You trade in your sense for an act. You give up your ability to feel, and in exchange, put on a mask. There can't be any large-scale revolution until there's a personal revolution, on an individual level. It's got to happen inside first.”


"El tipo más importante de libertad es ser lo que realmente se es. Cambiás tu realidad por un rol. Cambiás tu propio sentir por un acto. Renunciás a tu capacidad de sentir y, a cambio, te ponés una máscara. No puede haber ninguna revolución a gran escala hasta que haya una revolución personal, a nivel individual. Tiene que suceder adentro primero".

Jim Morrison (músico y poeta estadounidense, cantante de The Doors)



martes, 25 de noviembre de 2014

Hoy estarás conmigo en el Paraíso - Por Enrique Solinas


No tengo más
quE esto quE soy
y la certeza de vivir
en un mundo herido.
He mirado la muerte a loS ojos.
Resplandece la poesía en mi país,
habita cada instante
de mi casA,
atraviesa este cuerpo sin razón,
se manifiesta inesperada.
Quien venga hoy a visitarme
nada le ofreceré,
salvo estas palabras quE nacieron
bajo el viento de octubre,
campo de imágenes que habitan
el aire quE respiro,
el fondO de esta voz amordazada.
Que venga nomás,
ya no sentirá hambre ni sed,
le prometo
que seremos felices para siempre,
jóvenes eternos, moradores
de un jardín deseado
desde el principio
de los tiempos.
Aquí en el poema,
sueño oscuro,
unidos
en el dolor de la esperanza.
Aquí en el poema
celebraremos,
el asombro, la dicha,
el frenesí.
Las nupcias de la noche y el día
en el corazón del éxtasis.



jueves, 20 de noviembre de 2014

dijo Cortázar...



"El niño nunca ha muerto en mí y creo que en el fondo no muere en ningún poeta ni en ningún escritor. He conservado siempre una capacidad lúdica muy grande e incluso tengo toda una teoría sobre lo que llamo la gravedad del juego (...)"

Julio Cortázar, en Clases de literatura : Berkeley, 1980 (Alfaguara, 2013)






dijo Herzog...


“La academia es la muerte del cine. Es exactamente lo contrario de la pasión.”

En Herzog por Herzog (El cuenco del plata Editorial, 2014)


lunes, 17 de noviembre de 2014

Pablo Ramos, sobre Abelardo Castillo y sobre escribir...

pffffff
http://agenciapacourondo.com.ar/secciones/cultura/15893-abelardo-castillo-por-pablo-ramos.html

“Yo no soy más o menos, yo soy todo o nada”

Rilke


Bukowski, Cómo ser un gran escritor


Tienes que cogerte a muchas mujeres 

bellas mujeres, 
y escribir unos pocos poemas de amor decentes 
y no te preocupes por la edad 
y los nuevos talentos. 
Sólo toma más cerveza, más y más cerveza. 
Anda al hipódromo por lo menos una vez 
a la semana 
y gana 
si es posible. 
Aprender a ganar es difícil, 
cualquier pendejo puede ser un buen perdedor. 
y no olvides tu Brahms, 
tu Bach y tu cerveza. 
No te exijas. 
Duerme hasta el mediodía. 
Evita las tarjetas de crédito 
o pagar cualquier cosa en término. 
Acuérdate de que no hay un pedazo de culo 
en este mundo que valga más de 50 dólares (en 1977). 
Y si tienes capacidad de amar 
ámate a ti mismo primero 
pero siempre sé consciente de la posibilidad de 
la total derrota, 
ya sea por buenas o malas razones. 
Un sabor temprano de la muerte no es necesariamente 
una mala cosa. 
Quédate afuera de las Iglesias y los bares y los museos 
y como las arañas, sé paciente, 
el tiempo es la cruz de todos. 
Más el exilio 
la derrota 
la traición 
toda esa basura. 
Quédate con la cerveza,
la cerveza es continua sangre. 
Una amante continua. 
Agarra una buena máquina de escribir 
y mientras los pasos van y vienen más allá de tu ventana 
dale duro a esa cosa, 
dale duro. 
Haz de eso una pelea de peso pesado. 
Haz como el toro en la primer embestida. 
Y recuerda a los perros viejos, 
que pelearon tan bien: 
Hemingway, Celine, Dostoyevski, Hamsun. 
Si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas 
como te está pasando a ti ahora, 
sin mujeres 
sin comida 
sin esperanza… 
entonces no estás listo, toma más cerveza. 
Hay tiempo. 
y si no hay, 
está bien igual.



Para ser novelista, de John Gardner

http://www.fuentetajaliteraria.com/catalogo/_img_libros/37/Para%20ser%20novelista.pdf


Abro a la mañana de un blanco lunes... - Por Pier Paolo Pasolini



Abro a la mañana de un blanco lunes
la ventana, y la calle indiferente
roba entre su luz y sus rumores
mi presencia infrecuente entre las hojas.
Este moverme... en días totalmente
fuera del tiempo que parecía consagrado
a mí, sin regresos ni paradas,
espacio lleno todo de mi estado,
casi prolongación de la existencia
mía, de mi calor, del cuerpo mío...
y se ha truncado... Estoy en otro tiempo,
un tiempo que dispone sus mañanas
en esta calle que yo miro, ignoto,
en esta gente fruto de otra historia


Versión de Delfina Muschietti

Fuente: http://amediavoz.com/pasolini.htm



sábado, 15 de noviembre de 2014

Poesía - Giuseppe Ungaretti


Los días y las noches
suenan
en estos nervios míos
de arpa

vivo de esta alegría
enferma de universo
y sufro
por no saberla
encender
en mis
palabras




viernes, 14 de noviembre de 2014

El puente - Por Circe Maia


En un gesto trivial, en un saludo,
en la simple mirada, dirigida
en vuelo, hacia otros ojos,
un áureo, un frágil puente se construye.
Baste eso sólo.

Aunque sea un instante, existe, existe.
Baste eso sólo.




jueves, 13 de noviembre de 2014

John Berger, otra vez, en "Cada vez..."


"El nacimiento da comienzo al proceso de aprendizaje de la separación. La separación es difícil de aceptar o creer. Y sin embargo, a medida que la aceptamos, se desarrolla nuestra imaginación, la capacidad de reconectar, de unir, aquello que está separado. La metáfora descubre los indicios que muestra la totalidad. Los actos de solidaridad, compasión, abnegación, generosidad, son intentos de restablecer una unidad perdida. La muerte es la prueba más difícil en el proceso de aceptar la separación que la vida ha provocado."
(...)
"El acto mismo de la creación implica una separación. Lo que permanece unido al creador sólo ha sido creado a medias. Crear significa permitir que exista algo que no existía antes y, por lo tanto, es nuevo. Y lo nuevo es inseparable del dolor, porque está solo."

John Berger, en Teatro de Monos (en "Cada vez que decimos adiós")
Citado por Adriana Lestido (fotógrafa) en Lo Que Se Ve



martes, 11 de noviembre de 2014

jueves, 6 de noviembre de 2014

mi amiga Azul(hada) - Por Martina Benitez


me haces bien
cada vez que voy a tu casa
salgo como renovada
habiendo recibido mucho
por compartir el momento
con dulces gestos

dulces

vi tus creaciones
cuadernos de colores
un café y algunas risas
silencios tranquilos
canciones quizás
y tus palabras
acertadas

a mí me cuesta
a veces
asimilarlas

pero sabés
cómo soy
y me rescataste
una vez más
hoy





miércoles, 5 de noviembre de 2014

"No poetic phantasy..." - H.D. (Hilda Doolitle)


No poetic phantasy
but a biological reality,

a fact: I am an entity
like a bird, insect, plant

or sea-plant cell;
I live; I am alive;

take care, do not know me,
deny me, do not recognize me,

shun me; for this reality
is infectious - ecstasy.

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No una fantasía poética
sino una realidad biológica,

un hecho: soy una entidad
como un pájaro, un insecto, una planta

o una célula de alga;
vivo; estoy viva;

cuidado, no se acerquen,
niéguenme; no me reconozcan,

apártense; pues esta realidad
es contagiosa - el éxtasis.


H.D. (Hilda Doolitle) 10 de septiembre de 1886, Bethlehem, Pennsylvania, Estados Unidos – 27 de septiembre de 1961, Zúrich, Suiza.
Poetisa, escritora y cronista estadounidense.

En La pasión del exilio - Diez poetas norteamericanas del siglo XX. Selección, traducción y prólogo: María Negroni. Editorial Bajo la Luna / Bilingüe, 2007.

martes, 4 de noviembre de 2014

Escritura - Por Lawrence Ferlinghetti


Los blues de la procreación Oh sí tengo la tristeza de los blues de la procreación
porque eternamente estamos procreando procreando procreando
y no es ninguna novedad
No podrás detener
no podrás bloquear
no podrás frenar
la procreación
Simplemente seguiremos haciéndolo
ellos seguirán haciéndolo
como si no hubiera otro objetivo
en la vida
No hay nada más que hacer en el zoo
ni en el último refugio
Es la última opción
en lugar de la adopción
Reprodúcete en colores vivos
y no morirás
Fotocópiate una y otra vez
y nunca morirás
Haz copias de ti mismo
perpetúate
y vive para siempre
Tu inmortalidad
es la única oportunidad
de vivir para siempre
desde el vamos extiende tu ego
reconstrúyete de inmediato
remodélate recrécete rehazte
clónate
hacia la eternidad
y tendrás muchas vidas
para entregarle a Dios y a la Patria
Así que hazlo una y otra vez
amante sobre amante
los otros sobre los otros
hermana o hermano
hombre o mujer
uno sobre el otro
juntos
acoplados eternamente
una y muchas veces
bajo el sol
sobre los pastizales
Hazlo
vuelve a hacerlo
coger y coger
madre y padre
padre sobre madre
amante y amante
todavía lo están haciendo
rehaciéndolo
con su ciega urgencia
su ciega impaciencia
jugando siempre
el ciego instinto jugando
el ciego deseo en llamas
procreando procreando procreando
incluso si estuviera sangrando
Procrear procrear procrear
Eso es
es todo lo que necesitamos
Es lo único que poseemos
en esta choza de barro
Lo único que podemos hacer
es sembrar la semilla
es el único lujo que podemos darnos
O aburridos en el palacio
recostarnos junto a Alicia
quitarnos todas las pieles
el encaje parisino
llenos de hastío
desnudarnos
y procrear procrear procrear
sembrar la semilla
plantar tu semilla
¿ Y quien nos detendrá
quién dirá que no lo hagas ?
¿ Quién tiene el derecho de decir
que es un pecado
que el amor es nuestra desgracia en la noche?
Es algo natural
la cosa más natural
la más celestial
la más bendita
Así que hazlo y canta
Canta los cuerpos eléctricos
los cuerpos eclécticos
y cualquier cuerpo servirá
para hacerlo
una y muchas veces
bajo el sol
sobre los pastizales
Entonces ¿cómo detener la procreación
cómo prohibirla
sin dictadores
sin castradores
sin mandatos dictatoriales
en la estación Finlandia
en cada nación
en cada noche de vacilación?

II
¿ Qué es ese esperma
que inunda el mundo
qué es ese esperma
que llena el vacío
serpenteando serpenteando?
Sólo son los humanos cogiendo querida
sólo los humanos cogiendo
¿ Y qué sucederá después mi querida
cuando existan diez por cada uno
y la humanidad esté en peligro ?
¿ Qué está diciendo ese Papa ?
¿ Qué es lo que dice todavía querida ?
¿ Qué es lo que dice ese Papa ?
Sólo repite lo que ha dicho siempre
lo que dijo en el año mil
cuando solo había un millón
de almas sobre la tierra
mi querida
Pero ¿ es que el Papa
no lee las noticias ?
¿ O es que ha dejado de contar ?
El sólo piensa en las almas mi querida
El sólo cuenta las almas mi querida
que nunca deben ser asesinadas querida
y que ahora son un billón de billones
y sumando
¿ Cómo solucionaremos este problema querida
cómo podremos solucionarlo alguna vez
si nuestro instinto básico
es procrear procrear procrear
con aquellos más queridos ?
¿ Y una mujer que no tiene niños
no es un fracaso ?
(¿ Para qué te casas
si no deseas tener niños ?
Apúrate por favor ya es tiempo )
¿ Y un hombre no es un fracaso querida
no deja de ser hombre un macho querida
si no puede hacer niños ?
Y dime ¿ No es todo nuestro deber todavía
mantener la raza humana en funcionamiento
mantenerla en crecimiento crecimiento crecimiento ?
Pero nosotros crecimos en los sesentas querida
crecimos en los sesentas querida
y “Haz el amor no la guerra”
fue nuestra consigna
Así que haz más el amor y haz menos la guerra
Haz más el amor pero no cojas no cojas no cojas
Haz más el amor a la Kundalini
con toda tu contenida pasión
Y recuéstate conmigo
ven recuéstate conmigo
toda la noche conmigo
bajo el castaño
en la tierra del halcón y la paloma
Ven recuéstate conmigo
toda la noche conmigo
bajo el castaño
toda la noche bajo el castaño
sin hacer el amor...


Lawrence Ferlinghetti es un poeta y editor estadounidense, perteneciente a la generación beat. Yonkers, Nueva York, 24 de marzo de 1919.



lunes, 3 de noviembre de 2014

Un libro quemado - Alfonsina Storni (Ed. Excursiones)


La semana pasada, terminé de leer “Un libro quemado”, que tiene escritos (en prosa) de Alfonsina Storni.
Me gustó mucho y lo recomiendo. Es de Editorial Excursiones.

“La mujer libre, económicamente, adquiere mucho de la manera de ser masculina. Su independencia fundamental la hace prescindir del hombre, y sus ideas frente a aquél son más libres, más claras.
Más dueña de su verdad interior, por lo mismo que está más cerca de su libertad, sus propósitos no girarán exclusivamente alrededor de la conquista masculina.
Pero en la mujer sin más dotes que ella misma, su condición de sometido, económicamente, también aumentará su complejidad.
Porque todo sometido es más complejo que el sometedor.
Los servidores, pertenezcan a cualquier sexo, suelen tener idiosincrasia femenina.
El sometido, claro está, aguza su imaginación, llega a crear una enorme imaginación: necesita de esta imaginación para estar en equilibrio con la fuerza del sometedor.
A la autoridad de este, se opone el ardid de aquel.”