-Mística Artística-



sábado, 30 de julio de 2011

Las alas del deseo...

Hoy, hablando con Emi (mi amiga con aires de mar) entre tantos temas, surgió esta gran película,y ella me recordó en especial el poema del principio, que se llama"Canción de la niñez", por Peter Handke.
Handke escribió la novela en la que se basa la película.
:) Gracias, Em! Cuidate!


Canción de la niñez
Cuando el niño era niño,
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente,
y este charco el mar.

Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.

Cuando el niño era niño,
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ningún hábito,
frecuentemente se sentaba en cuclillas,
y echaba a correr de pronto,
tenía un remolino en el pelo
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y no soy vos?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allá?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol es tan solo un sueño?
Lo que veo oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿Existe de verdad el mal
y gente que en verdad es mala?
¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
no fuera antes de existir;
y que un día yo, el que yo soy,
ya no seré más éste que soy?

Cuando el niño era niño,
no podía tragar las espinacas, los porotos,
el arroz con leche y el coliflor.
Ahora lo come todo y no por obligación.

Cuando el niño era niño,
despertó una vez en una cama extraña,
y ahora lo hace una y otra vez.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, con suerte, solo en ocasiones.
Imaginaba claramente un paraíso
y ahora apenas puede intuirlo.
Nada podía pensar de la nada,
y ahora se estremece ante a ella.

Cuando el niño era niño,
jugaba abstraído,
y ahora se concentra en cosas como antes
sólo cuando esas cosas son su trabajo.

Cuando el niño era niño,
como alimento le bastaba una manzana y pan
y hoy sigue siendo así.

Cuando el niño era niño,
las moras le caían en la mano como sólo caen las moras
y aún sigue siendo así.
Las nueces frescas le eran ásperas en la lengua
y aún sigue siendo así.
En cada montaña ansiaba
la montaña más alta
y en cada ciudad ansiaba
una ciudad aún mayor
y aún sigue siendo así.
En la copa de un árbol cortaba las cerezas emocionado
como aún lo sigue estando.
Era tímido ante los extraños
y aún lo sigue siendo.
Esperaba la primera nieve
y aún la sigue esperando.

Cuando el niño era niño,
tiraba una vara como lanza contra un árbol,
y ésta aún sigue ahí, vibrando.
PETER HANDKE
(Traducción por Gabriela Fanzone)

jueves, 28 de julio de 2011

El Esfuerzo Humano - Jacques Prévert

Trasciende el esfuerzo humano...
Y el arte es un escape, siempre
El Esfuerzo Humano
(poema de Jacques Prévert*, en su libro de poema Palabras (Paroles), de 1946)


El esfuerzo humano
no es ese hermoso y sonriente joven
erguido sobre su pierna de yeso
o de mármol
que gracias a los pueriles artificios de la estatuaria
da la imbécil ilusión
de la alegría de la danza y del júbilo
al mismo tiempo que evoca con la otra pierna en el aire
la dulzura del retorno al hogar
No
el esfuerzo humano no lleva un niñito sobre el hombro derecho
otro sobre la cabeza
y un tercero sobre el hombro izquierdo
las herramientas en bandolera
y de bracete a la joven y feliz esposa
El esfuerzo humano lleva braguero
y cicatrices de los combates
librados por la clase obrera
contra un mundo absurdo y sin ley
El esfuerzo humano carece de verdadero hogar
huele a trabajo
y tiene los pulmones manchados
su salario es magro
y sus hijos también
trabaja como un negro
y el negro trabaja como él
El esfuerzo humano no sabe de buenos modales
el esfuerzo humano no tiene la edad de la razón
el esfuerzo humano tiene la edad de los cuarteles
la edad de los presidios y prisiones
la edad de las iglesias y las fábricas
la edad de los cañones
y el que plantó en todas partes las viñas todas
y templó todos los violines
se alimenta de malos sueños
y se emborracha con el pésimo vino
de la resignación
y cual enorme ardilla borracha
da vueltas sin descanso
en un universo hostil
polvoriento y cargado de nubarrones
y sin cesar forja la cadena
la aterradora cadena donde todo se encadena
la miseria el lucro el trabajo la matanza
la tristeza la desgracia el imsomnio y el tedio
la aterradora cadena de oro
de carbón de hierro de acero
de escoria y de polvo
ceñida al cuello
de un mundo desamparado
la miserable cadena
en la que se cuelgan los dijes divinos
las reliquias sagradas
las cruces de honor las cruces gamadas
los macacos de la buena suerte
las medallas de los viejos servidores
las baratijas de la desgracia
y la gran pieza de museo
el gran retrato ecuestre
el gran retrato de cuerpo entero
el gran retrato de frente de perfil a pata coja
el gran retrato dorado
el gran retrato del gran adivino
el gran retrato del gran emperador
el gran retrato del gran pensador
del gran advenedizo
del gran moralizador
del digno y triste farsante
la cabeza del gran bribón
la cabeza del agresivo pacificador
la cabeza policial del gran libertador
la cabeza de Adolfo Hitler
la cabeza del señor Thiers
la cabeza del dictador
la cabeza del fusilador
del país que fuere
del color que fuere
la cabeza odiosa
la cabeza que recibe los golpes
la cabeza de deguello
la cabeza del miedo.


Homero
(canción de Viejas Locas*, en el disco Especial de 1999)

martes, 26 de julio de 2011

La CABA no me cabe, por Juan Sasturain

La CABA no me gusta.
No me sabe bien una sigla, que es nombre de empresa,
para la ciudad que fue la princesa,
la Reina del Plata: no es, ni le cabe.
Y aunque a nadie le parezca grave,
el cambio muestra la naturaleza
de un poder sin pudores ni torpeza
con metáfora empresaria en clave.
Buenos Aires, la ciudad que amamos,
ya no cree ni vota por sus sueños
y es por eso que estamos donde estamos.
Ni corresponde llamarnos porteños.
Esto eligen los cabenses o cabanos:
un negocio atendido por sus dueños.


Juan Sasturain, en Página/12 de lunes 11 de julio

por arriba...

“De todo laberinto se sale por arriba”

Leopoldo Marechal- "Laberinto de Amor", Sur, Buenos Aires, 1944.

sábado, 23 de julio de 2011

Hay que compadecerlos, por Girondo

No saben.
¡Perdonadlos!
No saben lo que han hecho,
lo que hacen,
por qué matan,
por qué hieren las piedras,
masacran los paisajes…
No saben.
No lo saben…
No saben por qué mueren…

Se nutren,
se han nutrido
de hediondas imposturas,
de cancerosos miasmas,
de vocablos sin pulpa,
sin carozo,
sin jugo,
de negras reses de humo,
de canciones en pasta,
de pasionales sombras con voces de ventrílocuo.

Viven
entre lo fétido,
una inquietud de orzuelo,
de vejiga pletórica,
de urticaria florida que cultiva el ayuno,
el sudor estancado,
la iniquidad encinta.

No creen.
No creen en nada
más que en el moco hervido,
en el ideal,
chirriante,
de las aplanadoras,
en las agrias arcadas
que atormentan el éter,
en todas las mentiras
que engendran las matrices de plomo derretido,
el papel embobado
y en bonina.

Son blandos,
son de sebo,
de corrompido sebo triturado
por engranajes sádicos,
por ruidos asesinos,
por cuanto escupitajo se esconde en el anónimo,
para hundirles sus uñas de raíces cuadradas
y dotarlos de un alma de trapo de cocina.

Solo piensan en cifras,
en fórmulas,
en pesos,
en sacarle provecho hasta a sus excrementos.
Escupen las veredas,
escupen los tranvías,
para eludir las horas
y demostrar que existen.

No pueden rebelarse.
Los empuja la inercia,
el terror,
el engaño,
las plumas sobornadas,
los consorcios sin sexo que ha parido la usura
y que nunca se sacian de fabricar cadáveres.

Se niegan al coloquio del agua con las piedras.
Ignoran el misterio del gusano,
del aire.
Ven las nubes,
la arena,
y no caen de rodillas.
No quedan deslumbrados por vivir entre venas.
Sólo buscan la dicha en las suelas de goma.
Si se acercan a un árbol no es más que para mearlo.

Son capaces de todo con tal de no escucharse,
con tal de no estar solos.

¿Cómo
cómo sabrían
lo que han hecho,
lo que hacen?

¿Algo tiene de extraño
que deserten del asco,
de la hiel,
del cansancio?

Solo puede esperarse
que defienden el plomo,
que mueran por el guano,
que cumplan la proeza
de arrasar lo que encuentren y exterminarlo todo,
para que el hambre extienda sus tapices de esparto
y desate su bolsa ahíta de calambres.

Son ferozmente crueles.
Son ferozmente estúpidos…
Pero son inocentes.

¡Hay que compadecerlos!


El texto puede encontrarse en: OLIVERIO GIRONDO Textos selectos, Ediciones CORREGIDOR 2001.

Lo que esperamos, por Oliverio Girondo

LO QUE ESPERAMOS

Tardará, tardará.

Ya sé que todavía
los émbolos,
la usura,
el sudor,
las bobinas
seguirán produciendo,
al por mayor,
en serie,
iniquidad,
ayuno,
rencor,
desesperanza;
para que las lombrices con huecos portasenos,
las vacas de embajada,
los viejos paquidermos de esfínteres crinudos,
se sacien de adulterios,
de hastío,
de diamantes,
de caviar,
de remedios.

Ya sé que todavía pasarán muchos años
para que estos crustáceos
del asfalto
y la mugre
se limpien la cabeza,
se alejen de la envidia,
no idolatren la saña,
no adoren la impostura,
y abandonen su costra
de opresión,
de ceguera,
de mezquindad.
de bosta.

Pero, quizás, un día,
antes de que la tierra se canse de atraernos
y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos,
ser hombres,
ser mujeres,
-no cajas de caudales,
ni perchas desoladas-,
someter a las ruedas,
impedir que nos maten,
comprobar que la vida se arranca y despedaza
los chalecos de fuerza de todos los sistemas;
y descubrir, de nuevo, que todas las riquezas
se encuentran en nosotros y no bajo la tierra.

Y entonces...
¡Ah!, ese día
abriremos los brazos
sin temer que el instinto nos muerda los garrones,
ni recelar de todo,
hasta de nuestra sombra;
y seremos capaces de acercarnos al pasto,
a la noche,
a los ríos,
sin rubor,
mansamente,
con las pupilas claras,
con las manos tranquilas;
y usaremos palabras sustanciosas,
auténticas;
no como esos vocablos erizados de inquina
que babean las hienas al instarnos al odio,
ni aquellos que se asfixian
en estrofas de almíbar
y fustigada clara de huevo corrompido;
sino palabras simples,
de arroyo,
de raíces,
que en vez de separarnos
nos acerquen un poco;
o mejor todavía
guardaremos silencio
para tomar el pulso a todo lo que existe
y vivir el milagro de cuanto nos rodea,
mientras alguien nos diga,
con una voz de roble,
lo que desde hace siglos
esperamos en vano.



Espantapájaros

No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible

- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?

¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?

¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.



jueves, 21 de julio de 2011

otro ímpetu...



Esta canción es una de esas que suenan y suenan, y se convierte en un "mito"
Hay que re-descubrirla, encontrarle su magia, apropiarsela... y a volar con ella!

People talking without speaking
People hearing without listening
People writing songs that voices never share
And no one dared
Disturb the sound of silence

Y está todo en "los sonidos del silencio" nomás!

un ímpetu interior...



En ciertos lugares de Buenos Aires... se siente "un no sé qué"
(como la radio La Tribu FM 88.77, que cumplió 20 años en el 2009)
Nuevas ideas, con la intención de recrear, incluir, expandir, compartir...
En fin, siempre apasionadamente, dando amor, y recibiendo de eso.
Retroalimentando con buena intención, de buena fe
Qué malo puede salir de eso?

Nota sobre la radio

martes, 19 de julio de 2011

Golpes en la historia arg...

Estudiando Historia Argentina, encontré una cita que me pareció que la resume muy bien:

El 6 de septiembre de 1930, Uriburu encabezó un golpe de estado que derrocó al gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen y estableció una dictadura militar, la primera de una serie que se extendería hasta 1983 (Golpes: 1943; 1955; 1962; 1966; 1976).

El golpe de estado que le permitió llegar al poder fue algo inédito en la Historia de la Argentina. Al opinar acerca de él el filósofo Mario Bunge dice:

"El golpe militar del 6 de septiembre de 1930 terminó un período de medio siglo de paz interior y progreso continuo del país en lo económico, político y cultural.
Fue también la primera vez en el continente que el fascismo levantó la cabeza; la primera en la historia del país que las Fuerzas Armadas encabezaron el poder político; la primera, desde la Semana Trágica (1919) y la represión de los obreros patagónicos (1922), que el gobierno fusiló a militantes sindicales; y también la primera vez, desde la caída de la tiranía de Rosas, que la Iglesia Católica volvió a meterse en política, esta vez con una orientación netamente fascista."


En los 53 años que transcurrieron desde el primer golpe de Estado en 1930, hasta que cayó la última dictadura en 1983, los militares gobernaron 25 años, imponiendo 14 dictadores con el título de «presidente», uno cada 1,7 años en promedio. En ese período todas las experiencias de gobierno elegidas democráticamente (radicales, peronistas y radical-desarrollistas) fueron interrumpidas mediante golpes de Estado.

Fuente: Wikipedia
Sí, cuando estudio busco info en Wikipedia...

Conceptos para tratar de entender los procesos históricos (desde 1930 a 1983) en Argentina:
Cultura política golpista
Estado burocrático autoritario
Ejército e Iglesia con el Estado
Políticas liberales y conservadoras
Dependencia económica (Acuerdos con Bran Bretaña y Estados Unidos)
Intereses de los grupos terratenientes
Modelo agroexportador
Fraude electoral

domingo, 17 de julio de 2011

Awka Liwen (Rebelde amanecer)

Awka Liwen (literalmente "Rebelde amanecer") es un film documental con guión y libro cinematográfico de Osvaldo Bayer (historiador anarquista, escritor y periodista argentino). Realizado por Mariano Aiello y Kristina Hille. La obra desarrolla la historia de la tenencia y propiedad de la tierra en Argentina. También es una historia del racismo contra los pueblos originarios y contra el criollo (mestizo), puesto que fue la coartada para tales despojos. Awka Liwen, que en idioma mapuche significa rebelde amanecer, ha sido rodado en locaciones de Chubut, Salta, provincia y ciudad de Buenos Aires, Río Negro y Alemania.
(Fuente: Wikipedia)



Sitio web de la película

"Los pueblos indígenas se basan en el mero estar, a diferencia de los occidentales que se basan en el ser. Ser y mero estar. Dominio y aceptación integrativa.
Debemos aprender de nuestros hermanos indígenas, que aceptan a la naturaleza y viven en armonía con y de ella. Ser y mero estar. Síntesis perfecta que podemos lograr en nuestra Argentina. Modificamos la naturaleza que nos rodea cuando es necesario y la aceptamos como es en el resto de los casos(...) Está en nosotros lograrlo. No repitamos la historia de violencia, racismo y exclusión con nuestros hermanos originarios. Nunca más."
(breve recorte de las últimas palabras que dice Bayer hacia el final del documental)

miércoles, 13 de julio de 2011

El diablo de tu corazón - Fito Paez

Definitivamente, a Fito le gusta ir directo a la provocación!

Fito se pregunta en esta canción: "Porqué nos cuesta tanto el amor???"



Este martes 12, Fito escribió un artículo de opinión en la contratapa del Página/12, como vecino de la Ciudad de Buenos Aires, indignado por el voto de La Mitad de la ciudad.
Esa contratapa generó polémica en los medios. Tuvo repercusiones en el día de hoy, y eso me da satisfacción, porque Fito me parece simplemente genial. Y lo que dice y hace tiene una coherencia interna que en la política no se ve...

"Ya no se puede estar peor...
Buenos Aires sí, corta la mufa de tu corazón
Vayamos juntos a patear el sol"


Fito me suena como un Lennon de ahora (pero no está en la Nueva York de los ´70, sino en la Buenos Aires de los ´90 y ´00).
Muestra y saca en sus canciones todo lo peor del ser humano, para poder llegar al fondo, a lo mejor (el amor, el compartir, la paz, etc)

lunes, 11 de julio de 2011

La voz a ti debida, por Pedro Salinas

Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas.

De tus ojos, sólo de ellos,
sale la luz que te guía
los pasos. Andas
por lo que ves. Nada más.

Y si una duda te hace
señas a diez mil kilómetros,
lo dejas todo, te arrojas
sobre proas, sobre alas,
estás ya allí; con los besos,
con los dientes la desgarras:
ya no es duda.
Tú nunca puedes dudar.

Porque has vuelto los misterios
del revés. Y tus enigmas,
lo que nunca entenderás,
son esas cosas tan claras:
la arena donde te tiendes,
la marcha de tu reloj
y el tierno cuerpo rosado
que te encuentras en tu espejo
cada día al despertar,
y es el tuyo. Los prodigios
que están descifrados ya.

Y nunca te equivocaste,
más que una vez, una noche
que te encaprichó una sombra
-la única que te ha gustado-.
Una sombra parecía.
Y la quisiste abrazar.
Y era yo.



Pedro Salinas Serrano
(Madrid, 27 de noviembre de 1891 – Boston, 4 de diciembre de 1951) fue un escritor español conocido sobre todo por su poesía y ensayos. Se le adscribe a la Generación del 27.

Pedro Salinas es conocido como el gran poeta del amor del 27. Pocos igualaron la sutileza con que supo ahondar en el sentimiento amoroso. Trasciende las puras anécdotas para encontrar la quinta esencia más gozosa de las relaciones sentimentales, pues, desde una posición claramente antirromántica, el amor es para él, en vez de sufrimiento, una prodigiosa fuerza que da plenitud a la vida y sentido al mundo. Es enriquecimiento del propio ser y enriquecimiento de la persona amada, un acontecimiento jubiloso: «¡Qué alegría vivir / sintiéndose vivido...!», exclama. El amor hace amar la vida, decir que sí al mundo: «¡Sí, todo con exceso: — la luz, la vida, el mar!». Sólo en su segundo libro (Razón de amor) aparece a veces un tono más grave, en ciertos poemas que hablan de los límites del amor o de su posible —acaso inevitable— final.
(Fuente: Wikipedia)

domingo, 10 de julio de 2011

Está la puerta abierta

http://segundacita.blogspot.com/
Silvio Rodríquez subió un poema de Facundo Cabral en su blog.
:)

Por Facundo Cabral

Sinceramente, no había escuchado a Facundo Cabral con atención hasta hoy, día después de que lo asesinaron... y ya me parece que fue un hombre inabarcable en todo sentido (tremendo ser humano).
Hay tanto sentimiento en sus palabras y melodías que me conmueve.
Da muchísima tristeza cuando pasan estas cosas, pero más tristeza da que estas cosas pasen...

“Es un hecho lamentable, repudiable y vergonzoso para Guatemala, que una persona que le cantaba a la vida, al amor y a la paz, haya sido víctima de la violencia en nuestro país”, dijo el portavoz del gobierno guatemalteco, Ronaldo Robles.
Creo que es una vergüenza, pero no para un país, sino para la humanidad.
Esto está vinculado justo con la última entrada sobre Lennon.
Creo que es muy importante detenerse a pensar en esto.

Al final, el mensaje trasciende y las ideas quedan.
Mucho más, si aquel es verdadero y estas honestas.

este link

Recomiendo

No soy de aquí, por Facundo Cabral para más info.

Me gusta el mar y la mujer cuando llora
las golondrinas y las malas señoras
saltar balcones y abrir las ventanas
y las muchachas en abril

Me gusta el vino tanto como las flores
y los amantes, pero no los señores
me encanta ser amigo de los ladrones
y las canciones en francés

No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color
de identidad

Me gusta estar tirado siempre en la arena
y en bicicleta perseguir a Manuela
y todo el tiempo para ver las estrellas
con la María en el trigal

No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color
de identidad

viernes, 8 de julio de 2011

Un artículo sobre Lennon

No puedo dejar de compartir este artículo, que salió hoy en la contratapa del diario Página/12
El autor es el director de Radar, el suplemento cultural del mismo diario.

Un martillo para hacer canciones
Por Juan Forn

Una de mis imágenes favoritas de Lennon es cuando Los Beatles llegaron al Aeropuerto Kennedy en 1964. Mientras George decía: “América lo tiene todo. ¿Qué puede querer de nosotros?”, y Ringo señalaba los aparatos de ortodoncia que lucían en sus bocas las adolescentes aullantes al otro lado de la valla y preguntaba si era algo obligatorio, a Lennon le preguntaron qué pensaba de Beethoven y él contestó: “Me encanta. Especialmente sus poemas”. La voz pública de Los Beatles fue siempre la de Lennon, desde el principio hasta el final (“Los de los asientos baratos aplaudan, el resto haga tintinear sus joyas”), y cuando el molde Beatle no dio más cabida a esa voz, él prefirió seguirla que hacer los coros.

Desde que Albert Goldman publicó su biografía después de la muerte de John (Las vidas de Lennon, ésa que informaba que el ex Beatle había sido heroinómano, alcohólico, depresivo, obsesionado sexualmente por su madre, abusado por su padre, anoréxico, perezoso, violento, abusador, bisexual, asesino de un marinero en Hamburgo, pésimo guitarrista y peor cocinero), inauguró un género dentro de la hagiografía que hoy se conoce como patografía: esa clase de biografías sanguinolentas, tan obsesionadas con los defectos y bajezas y anomalías secretas del biografiado que parecen el triunfo post mortem de la teoría de Lombroso. Las patografías rascan donde pica, pero no explican por qué pica: sólo insisten en que si uno sigue rascando maníacamente, tarde o temprano va a sacar sangre, y entonces habrá otra cosa en qué concentrarse que ya no es picazón (Goldman llegó a decir que Lennon estaba tan destruido por la heroína cuando Chapman lo mató que en mejor estado físico habría sobrevivido sin inconvenientes a las balas).

Esta semana apareció en todos los blogs políticos conservadores de Estados Unidos un tal Fred Seaman (ex empleado de John y Yoko en los ’70, despedido después de que se robara y vendiera unos cuadernos de Lennon), sosteniendo en un documental de pacotilla que puede demostrar que John fue un republicano cada vez más recalcitrante en sus últimos tiempos, pero no se animó hasta el final a salir del closet. Curioso: si algo hizo Lennon a lo largo de su vida fue salir de cada closet donde se metió voluntaria o inadvertidamente, y por lo general lo hizo armando tanto ruido como el que había hecho al entrar en ellos. Todos recordamos su frase “Somos más famosos que Cristo”; a mi gusto fue mucho más fuerte lo que confesó en aquel larguísimo reportaje en dos partes a Rolling Stone en 1971, el primero después de haberse ido de la banda, donde menciona la impotente náusea que sentía por sí mismo cuando les traían a Los Beatles nenes tullidos para que los curaran por mera imposición de manos. Su blindaje a todo caretaje se lo aplicó también a sí mismo, como cantó con toda honestidad en Don’t Wanna Face It: “Querés salvar a la humanidad / pero no te bancás a la gente”.

Hay que recordar que, antes de los balazos de 1980, Lennon estaba lejos de ser la figura explosiva que había sido antes y el icono que es hoy. La gente que había crecido con su música y sus letras iba dejando de ser joven, pero todavía no ocupaba posiciones de poder, ni en política ni en periodismo. En la increíble nota de tapa de Time sobre la muerte de Lennon, el veterano que la pergeñó mencionaba con genuino estupor la manera en que la gente más joven de la revista (no los adolescentes de las calles, sino esos supuestos profesionales del futuro) iba de un lado a otro de la redacción como si estuvieran por echarse a llorar a la menor corriente de aire. ¿Cómo poner la muerte de Lennon en perspectiva con la de los Kennedy, la de Gandhi, la del Che, la de Martin Luther King? Parecía más la de James Dean, la de Janis o Morrison: una estrellita con muerte trágica, sólo que no por su propia mano.



En su último reportaje, la misma tarde de la noche en que se topó con Chapman al entrar en el Dakota, Lennon se pasó dos horas en un programa de radio hablando de reabrir los ’60 y hacer la autopsia y el balance. Dijo: “En los ’60 éramos como chicos y cada uno volvió a su cuarto diciendo el mundo es un lugar horrible porque no nos dio lo que pedíamos. Pero lo que mostraron los ’60 fue la posibilidad, no la respuesta. El chispazo de que se podía quizá cambiar el funcionamiento de la maquinaria. Ustedes lo vieron, yo lo vi”. Seis horas después estaba muerto.

Dice el mito que Lennon se mandó guardar del ojo público cuando nació Sean, pero especialmente se fue para adentro después de ganar la fiera batalla por el derecho a no ser expulsado de Estados Unidos por Nixon y el FBI (altamente recomendable es el documental Los EE.UU. versus John Lennon). Cuando le dieron al fin el permiso de residencia, el PEN Club le mandó una carta de felicitación, redactada por Allen Ginsberg con floritura no muy inspirada, hay que decirlo. Decía (sepan perdonar) que las alondras de la poesía celebraban que un cisne de Liverpool hubiera logrado imponerse al menos por un día al águila guerrera. El comentario de Lennon al racimo de periodistas fue diez veces más filoso: “Bueno, ya conocen el viejo dicho: a veces la mejor garantía para las libertades civiles las dan las propias ineficiencias que tiene un gobierno”. Lo notable es que dentro del juzgado había dicho: “A los ochenta creo que me iré a Gales, o a Cornwall. Todos volvemos a casa a morir, somos como los elefantes. Sólo me gustaría pasar un par de décadas más acá antes”. Pero no se mandó guardar en un bosque ni en una fortaleza. Y antes de dedicarse a hacer pan casero o tomar opio con las persianas cerradas, gastó una verdadera fortuna (incluso para sus parámetros) en aquellos famosos carteles gigantes en Nueva York, Londres, Toronto, París, Roma, Berlín, Atenas, Delhi y Tokio donde decía en mayúsculas enormes WAR IS OVER y, debajo, en letra más chiquita, “If you want it”. Todo aquel que lee eso sabe que en algún lugar es verdad, que podría perfectamente serlo, si lo leyéramos la suficiente cantidad de veces (aunque creo que ni toda la plata de Yoko junta alcanzaría para repetirlo las veces que necesitaríamos para entenderlo).

Yo me descubro varias veces al año, en días perfectamente cualunques, preguntándome qué habría dicho o cantado Lennon de cosas pasadas en los últimos treinta años. Corrijo: no treinta, ni veinte, apenas diez. Desde que Lennon dejó de ser mayor que yo, desde que dejó de llegar antes que todos a todas partes, desde que nos quedamos sin su sexto sentido para señalar que el rey está desnudo cuando el resto sólo ve el disfraz. En su época de encierro, Lennon tenía la costumbre, cada vez que se despedía de un grupo de personas en su casa, de romper con un martillito una pequeñísima vasija y dar a cada invitado un pedacito. Creo que es una costumbre nepalesa. La idea era que algún día los pedazos se volverían a juntar y en el centro del grupo se volvería a armar esa vasija, resquebrajada, desgastada, pero completa. Eso son las canciones y las palabras de Lennon para mí, todavía: cosas que se juntan como si hubieran estado unidas antes, y a pesar de sus cicatrices arman algo mágicamente único, entero, verdadero, indestructible, donde cabemos todos.

martes, 5 de julio de 2011

Now! corto de Santiago Alvárez (1965)



Santiago Álvarez Román (18 de marzo de 1919 - 20 de mayo de 1998) fue un cineasta cubano. Escribió y dirigió varios documentales sobre la cultura cubana y estadounidense. Algunas de sus obras más conocidas son el corto Now (1965), sobre la discriminación racial, es considerado por especialistas como el antecedente del videoclip actual. LBJ (1968) y 79 Primaveras (1969) analiza las principales figuras de la Guerra de Vietnam (Lyndon B. Johnson y Ho Chi Minh respectivamente). En 1968, colaboró con Octavio Getino y Fernando E. Solanas en el documental La Hora de los hornos, sobre los efectos del imperialismo en Sudamérica.
(Fuente: Wikipedia)

Los recursos que usaba Santiago Alvárez fueron muy innovadores en las décadas de los 60 y 70. Supo plasmar la ironía en el cine, y establecer un diálogo particularmente consistente entre banda sonora, imágenes y textos escritos. Él no dejaba pasar ningún detalle de largo, consideraba al cine como una herramienta revolucionaria por excelencia (por la fuerza de las imágenes). Como gran comprometido a la causa, no paró de luchar a favor por el socialismo desde sus creaciones cinematográficas.

domingo, 3 de julio de 2011

Melancholia, de Lars von Trier

Alejandro González Iñárritu

El sábado ví "Biutiful". Y me dejó pensando. Quedé impactada con cada escena de la película.
La vuelta de tuerca que tiene me pareció buenísima, muy verosimil y realista. Una ficción tan bien abordada llega al punto de cuestionar a gritos lo real.
Los personajes tienen un humanismo difícil de igualar.
Alejandro González Iñarritu, director mexicano que no deja de sorprender, me parece que tiene la medida justa de misticismo y una clave especial en su estilo para llegar a la sensibilidad de quien sea fuerte como para ver una película entera hecha por él.
Se torna complicado no sentirse apelado desde algún lugar (porque toma muchos lugares no comúnmente tratados en el cine en general) en cada una de sus películas.



El director dijo: “La película tuvo, evidentemente, un grado de complejidad altísimo, una exigencia de la excelencia en cada uno de los 27000 cuadros que conforman esta película y eso requiere un esfuerzo sobrehumano emocional y físico”. (Fuente: Moviehola)

Filmografía de Alejandro González Iñárritu

Biutiful (2010)
Babel (2006)
21 Gramos (2003)
11'09"01 - September 11 (2002)
Amores perros (2000)
Detrás del dinero (1991)

sábado, 2 de julio de 2011

Un filósofo y un poeta (amigos)

La poesía para Hegel... "Expresa inmediatamente el espíritu en el espíritu mismo, con todas las concepciones de la imaginación y del arte; y esto sin manifestarlo visible y corporalmente a la mirada."
En "Poética", de Hegel

G. W. F. Hegel: (1770-1831) filósofo alemán nacido en Stuttgart, Württemberg, recibió su formación en el Tübinger Stift (seminario de la Iglesia Protestante en Württemberg), donde trabó amistad con el futuro filósofo Friedrich Schelling y el poeta Friedrich Hölderlin. Le fascinaron las obras de Platón, Aristóteles, Descartes, Spinoza, Kant, Rousseau, así como la Revolución Francesa, la cual acabó rechazando cuando ella cayó en manos del terror jacobino. Se lo considera el último de los Más Grandes Metafísicos. Murió víctima de una epidemia de cólera, que hizo estragos durante el verano y el otoño de 1831.

Hegel, filósofo, y Hölderlin, poeta, fueron amigos y compañeros de cuarto.

"Para los jóvenes poetas", de Hölderlin

Hermanos, quizás pronto nuestro arte sea mayor,
Después de su prolongada fermentación juvenil,
y llegará a la tranquila hermosura,
Si al igual que los griegos, continuais devotos.

Amad a los dioses y meditad en los mortales.
Rechazad lo impulsivo y la frialdad.
Omitid el aleccionar y el definir.
Y si el maestro os da temor,
Pedidle opiniones a la superior naturaleza.


Hölderlin
(1770-1843) fue un poeta lírico alemán. Su poesía acoge la tradición clásica y la funde con el nuevo romanticismo.